Mujer llanera busca marcas

Especialmente a:. Nuestra es la custodia de ese manantial, nuestra la protección de la luz que hemos encendido, la llama que somos. Ian Murray permanecía inmóvil con una piedra en la mano, observando el lugar que había elegido. Un pequeño claro apartado, entre unas cuantas rocas cubiertas de musgo, a la sombra de los abetos y justo debajo de un enorme enebro, un lugar al que nadie llegaría de manera casual, pero no por ello inaccesible. Quería llevar allí a su familia.

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